Diario de viaje

Hay mucho mundo que ver. Antxon Elorza.

Este era ya el último día de vacaciones… porque la mañana siguiente tendríamos que pasarla volviendo al aeropuerto… era ya el 1 de Octubre de 2008, Miércoles. Después de permitir que se nos pegaran n poco las sábanas, como venía siendo ya habitual, subimos a desayunar a la terraza. Más abundante todavía ya que esta vez hasta pudimos probar un surtido de pastas típicas de Ramadán, claro, ya se había acabado… cuando estábamos terminado y justo cuando nos íbamos a levantar, un par de gaviotas empezaron a pelearse, yo pensaba que nos atacaban! Las muy ladronas se llevaron lo que pudieron tirándolo todo al suelo, qué desastre! (como diría alguien que yo sé) Este día lo pasamos disfrutando de la calidad y de la tranquilidad de Essaouria… paseos por la playa, que es preciosa, la gente haciendo Kitesurf, tomando el sol, jugando con sus hijos, se nota que es una ciudad donde la propia población de Marruecos veranea. Allí todos éramos turistas. Desde luego, acertamos dejando las compras para el último día :P Cambiamos de Hotel a un RIAD en mitad de la medina… barato y de lujo… ¿hasha amigo?¿planta de la felicidad?¿quieres planta de la sabiduría? ¿Español? Entonces tu quieres! Joder, ya se me estaba haciendo raro estar en Marruecos y no oír nada del tema. Aún así, desestimamos todas sus ofertas… Empezamos a ver a los chavales borrachos por la calle… qué raro se nos hizo, y no por ser Marruecos un país musulmán exactamente… que también, sino sobre todo, porque en todos los días que llevábamos allí no habíamos visto gota de alcohol, y mucho menos a alguien bebido… pasamos un día muy tranquilo y muy agradable, había merecido la pena el tute. Volvimos a cenar al italiano, porque no había sitio en ningún lado, casi ni en el italiano… era la Fiesta y estaba todo hasta arriba de gente.